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Saturday, 16 December 2017 00:00

MONSEÑOR LUIS MARIA ALTAMIRANO Y BULNES

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MONSEÑOR LUIS MARIA ALTAMIRANO Y BULNES
SEGUNDO OBISPO
1924-1933

 

 

Pastor elocuente, amante de la escritura sagrada, del seminario, de Nuestra Señora de los Dolores de la Aurora, estuvo desterrado en Estados Unidos, fundó la acción católica, se hizo amigo del mundo, fundó la fiesta de Cristo Rey, unió la comunidad de Carmelitas de Huajuapan con las de México.

El lema de su pontificado fue:
“TOTA RATIO MAE SPES MARIA”.
Su escudo fue el siguiente:
DESCRIPCIÓN

 

 

DESCRIPCIÓN
- Por su forma está en paveses, lleva en su entorno un pergamino adornado.
- Su fondo es azul cielo.
- Al centro en la parte superior está una paloma que proyecta sus rayos hacia abajo.
- Hacia la mitad del lado izquierdo hay una estrella que proyecta su luz sobre una barca. Al centro y dentro de la ráfaga de luz hay una hostia que tiene el monograma: "Jesús Salvador de los Hombres".
- En el extremo inferior derecho está una barca que camina con vela desplegada sobre el mar en borrasca, tiene como mástil una cruz.
EXPLICACIÓN
- La paloma significa el Espíritu Santo que con sus rayos ilumina e impulsa el camino de la barca.
- La estrella es María Inmaculada.
- La hostia significa la Eucaristía que viene a ocupar el centro de la vida.
- La barca es la iglesia que camina bajo la acción del Espíritu Santo, con la luz de María en su misterio de pureza sin par, teniendo como centro a Cristo Eucaristía.
- La Cruz es los símbolos de sacrificio.
- El mar en borrasca representa al mundo.
- Lema: "Toda la razón de mi esperanza es María".
- Con timbre heráldico episcopal.
HISTORIA
El Sr. Obispo dio las ideas que el pintor D. Rafael Vidal López, quien las plasmo en este escudo.
SEGUNDO OBISPO DE HUAJUAPAN DE LEÓN
El Excmo. Sr. Obispo D. Luis María Altamirano y Bulnes nació en la hermosa población de Ciudad Serdán, del estado de Puebla, el 27 de agosto del año de 1887. Fueron sus padres el Dr. D. José M. Altamirano y Dña. Carmen Bulnes de Altamirano. Le administró el santo Bautismo el Sr. Cura D. Tomás Mantilla, y más tarde confirmó el Sacramento de la Confirmación el Ilustrísimo Sr. Dr. D. José Mariano Luque, Obispo de Chiapas. Ingresó a la escuela de su ciudad natal que dirige el Sr. Prof. D. Francisco de P. Aburto, con notable aprovechamiento. Desde su infancia tuvo fervientes deseos por la vocación sacerdotal, manifestándolo por su recogimiento, su piedad y la frecuencia de los sacramentos.
En el año de 1899, fue llevado al Colegio Católico del Sagrado Corazón de Jesús, hoy Instituto Oriente de Puebla, y en enero de 1903 entró al Seminario Conciliar de Palafoxiano, para cursar el primer año de latín. En 1906 cuando iba a comenzar sus estudios de filosofía, el Excmo. Sr. Arzobispo D. Ramón Ibarra y González lo mando a Roma para que ingresara al Colegio Pío Latino Americano. Estudio en la Universidad Gregoriana, hizo sus estudios con gran aprovechamiento graduado como Doctor en Filosofía y Sagrada Teología. En el Colegio Pio Latino fue alumno muy distinguido. Fue ordenado sacerdote en Roma el 22 de marzo de 1913. Regresó a ese mismo año a Puebla y poco tiempo después fue nombrado Vicerrector del Seminario y Profesor de Sagrada Teología.
Por la muerte del Sr. Arzobispo D. Ramón Ibarra y González, el Vicario Capitular D. Enrique Sánchez Paredes nombró al Sr. Altamirano como Rector del Seminario Palafoxiano.
CANÓNIGO DE LA CATEDRAL DE PUEBLA
En octubre de 1919 fue nombrado Canónigo Honorario de la Santa Iglesia Basílica Catedral de Puebla en mayo de 1921, fue nombrado Canónigo Magistral de la Catedral.
OBISPO DE HUAJUAPAN
El 8 de agosto de 1923, a los dos meses de la muerte del ilustrísimo Sr. Obispo D. Rafael Amador y Hernández, recibido de la Delegación Apostólica en Telegrama Oficial, avisando haber sido el Sr. Canónigo D. Luis Mamá. Altamirano y Bulnes, preconizado Obispo de Huajuapan de León. Por el Papa Pío XI.
El 19 de marzo de 1924 fue consagrado Obispo en la Catedral de Puebla, por el Arzobispo de Morelia D. Leopoldo Ruiz y Flores, asistido por los señores Obispos D. Serafín Armora Obispo de Tamaulipas y el Obispo auxiliar de México D. Maximino Ruiz, y apadrinado por los venerables Cabildos de Puebla y Huajuapan y varias personas particulares de ambas poblaciones.
El día 24 de mayo de 1924 hizo su entrada triunfal en la ciudad de Huajuapan Sede de su Diócesis, donde fue recibido con entusiasmo y alegría por la gente mixta de la Diócesis. Entró por el Calvario en un coche que con muchos libros logró llegar a esta población, porque en esos entonces no había caminos para carros.
Después de la Toma de posesión, se puede hacer el solenoide, Te Deum en Acción de Gracias.
Después, el Sr. Altamirano, desplegó todo su celo apostólico, para organizar la pastoral de la Diócesis. Puso especial atención en su Seminario para atenderlo lo mejor posible. Procuró la santificación de sus sacerdotes con los ejercicios espirituales y con las misiones populares al pueblo de Dios. El mismo año de 1924 participó en el Congreso Eucarístico
Nacional, en el que tuvo una ponencia, por lo que fue, un elocuente orador reconocido a nivel nacional. Celebró con gran devoción el mes de mayo predicando con grande elocuencia sobre la devoción a María Santísima en la Santa Iglesia Catedral. Con el Padre Manuel Cubas Solano fundó la Acción Católica Mexicana para el apostolado de los laicos según las directrices del Papa Pío XI. Promovió la devoción a la Santísima Virgen de la Aurora con el rosario de la Aurora y la Misa Sabatina. A la Virgen de la Aurora le encomendó el cuidado de la Diócesis, pues rezando el rosario salió al destierro, con motivo de la persecución religiosa, la mañana del 12 de mayo de 1927. Le acompañaron hasta Tehuacán el P. Senén Villagómez Amador su secretario y el P. Porfirio López Alavés.
EN EL DESTIERRO
Vivió el Excmo. Sr. Altamirano desterrado de su patria y de su Diócesis, en San Antonio, Texas, EE. UU., De donde regresó a su Diócesis el 7 de agosto de 1929. A su paso por la Parroquia de Santiago Petlalcingo, Pue., Fue recibido con mucho cariño por el pueblo cristiano, y el seminario, que vivió en el exilio con los superiores.
En el atrio del templo parroquial el P. Demetrio Camarillo y Flores leyó una sentida y expresiva pieza oratoria de BIENVENIDA. En el banquete que fue ofrecido en honor del pastor que regresaba del exilio, también fue declamada una inspirada poesía, por su autor el P. Nicolás López Herrera.
Durante la administración de la Diócesis de Huajuapan, el Excmo. Sr. Obispo D. Luis María Altamirano y Bulnes, escribió a sus diocesanos seis cartas pastorales, varios edictos, y 124 circulares. 12 de las cuales, las dio a su Vicario General. En el Edicto del 2 de febrero de 1931, se determinan las obras espirituales y los materiales que se registran durante el Año Jubilar del IV Centenario de las APARICIONES DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DE GUADALUPE. En la Circular 81 ante las dificultades para las fiestas del IV centenario, hace una emotiva invitación a los sacerdotes y al pueblo de Dios para celebrar esta fiesta. En 1925, con todos los Obispos de México, consagró la Diócesis al Espíritu Santo.
Durante los 9 años del Episcopado del Señor Altamirano, ordenó un 9 sacerdotes.
OBISPO DE TULANCINGO HIDALGO
A fines de febrero de 1933, fue preconizado Obispo de Tulancingo Hidalgo, por el Papa Pío XI de feliz memoria. Después de una sentidísima despedida que le hiciera el pueblo de Huajuapan, a las 7 de la mañana del día 7 de mayo de 1933, salió de Huajuapan camino a su nueva Diócesis de la que tomó posesión el 3 de junio del mismo año.
OBISPO CUADJUTOR Y ARZOBISPO DE MORELIA
El 5 de agosto de 1937 fue nombrado Obispo Coadjutor del Sr. Arzobispo de Morelia D. Leopoldo Ruiz y Flores. A la muerte de Monseñor Ruiz y Flores, fue nombrado Obispo residencial del Arzobispado de Morelia, donde murió el 7 de febrero de 1970.
19 - III - 1924 AL 13 - III - 1933
9 AÑOS DE SERVICIO
Fue trasladado a Tulancingo y luego a Morelia como Arzobispo donde murió y fue sepultado.

 

1. Demetrio Camarillo Flores    Coycoyán, Oax.      6 - VI - 1925
2. Francisco López Guzmán   Jicotlán, Concepción BV, Oax.     6 - VI - 1925
3. Vicente Arroyo Peralta   Tamazulapan, Oax.          6 - VI - 1925
4. Jesús Barragán Ramírez      Tamazola, Oax.     6 - VI - 1925
5. Gregorio Villavicencio Martínez Tecomaxtlahuaca, Oax. 6 - VII - 1925
6. Gregorio Camarillo y Flores    Coycoyán, Oax.   28 - X - 1928
7. Escolástico Ramírez Guerrero Mariscala, Oax.   30 - VI - 1929
8. Pedro Andón Ávila Piaxtla, Pue.      17 - XII - 1932
9. Gabriel García López   Juxtlahuaca, Oax.    17 - XII - 1932
10. Virginio Leyva Chávez  Coycoyán, Oax.     17 - XII - 1932


A LA SANTA CRUZ


Por el Excmo. Dr. D. Luis María Altamirano y Bulnes, II Obispo de Huajuapan de León, Oax.
Aquí, bajo los brazos
que sostuvieron a mi dulce Dueño;
estrecharé en suavísimos abrazos
este de inmenso amor precioso leño.
Será su sombra el bienhadado asilo
que dé a mi alma celestial reposo;
¿Dónde encontrar refugio más tranquilo
que en el lecho de amor del Alma Esposo?
Si lo que ves es sangre, lo que ves, más tiempo de decoro y hermosura; porque de un dios en el martirio creo y adoro de su pecho la ternura
¡Salve leño de amor! En ti el Amado
darme la vida con su muerte quiso. . .
¡Tú séás, oh madero ensangrentado,
la escala que me permite al Paraíso


BIENVENIDA


Después del destino Leída
en el atrio del templo parroquial de Petlalcingo, 5 de Agosto de 1926, por su autor.
Os vemos al fin, Ilustrísimo Señor. Muy intenso placer experimentamos, al contemplar hoy en medio de nosotros. ¡Hemos sufrido tánto ... tánto. . . y en fuerza del dolor han derramado nuestros ojos tan abundantes lágrimas durante vuestra ausencia.
Cierto es que las horas de amargura comenzaron a llegar antes que todo, porque lo que podemos ver con indiferencia la expulsión de uno de nuestros profesores, del digno Sacerdote que por los años, los destinos de nuestro caro plantel, más entonces tenemosmos en Vos al Padre cariñoso que con la solicitud enjugaba nuestras lágrimas, ¡consuelo del que pronto, muy pronto, podríamosmos privados!
Porque obligado por las circunstancias salisteis de vuestra Diócesis, para ser condenado no mucho después a injusto destierro, nos sentimos huérfanos. Y despojado luego de nuestra pobre casa, manantial fecundo de gratísimos recuerdos, retiro inolvidable donde pasaron sus años menores la mayor parte de los sacerdotes que hoy trabajan en esta porción de la viña del Señor, que otro pueblo de Israel tiene un punto a otro, siendo en todos los lugares objeto preferente del odio y de las maquinaciones de nuestros enemigos. Testigos son hijos de nosotros también morales como físicos, a la vez que nuestros bienhechores, las personas y los pueblos con los que hemos estado en contacto con la época de mala conducta que acaba de correr.
De nuestras penas no necesito hablarnos de otra manera, pues de hermanos las conocemos, que amor de Padre no nos ha perdido de vista ni un momento, así como nuestro amor de hijos nos mueve a seguirnos paso a paso en su destierro. También son conocidos los nombres de los pueblos y personas que tienen generosidad. Sólo os diré para que se acepte lo que corresponda, con cariño y gratitud recordando siempre nuestra estancia en las poblaciones hospitalarias de Acatlán y Petlalcingo.
Más, ¿para qué evocar en estos instantes los tristes sucesos del pasado? ¿Para qué rememorar los pecados que saturaron nuestros días en los que la historia llamará indudablemente "La persecución a los vasallos de Cristo Rey"? Ya muchos de estos recibieron en premio de su fidelidad a Jesucristo, la corona del martirio, y sentados en elevadísimos sitiales en el cielo, han alcanzado para la Iglesia Católica en México, la libertad a la que tiene derecho indiscutible. A ellos, después de Dios y de la Virgen María de Guadalupe, el regreso del Prisiónero del amor a su Sagrario, el retorno de sus ministros a los templos, el retorno finalmente de VSI a vuestra Diócesis de Huajuapan.
Es tiempo pues, no de llorar, sino de alegrarnos santamente en el Señor, de nuestros agradecimientos por los beneficios que nos ha dispensado, de pedirle que continúe abierto para nosotros el arca inagotable de sus bondades y misericordias.
Ilustrísimo Señor, con Vos se felicita su amado Seminario. Se halla casi moribundo por obra de las circunstancias ¿Quién lo ignora ?; pero abrigamos la esperanza dulcísima de que vendría para los mejores días bajo los auspicios vuestros. Para ello, Ilustrísimo señor, contad ahora y siempre con la cooperación absoluta, desinteresada, de todos sus miembros: Superiores y subordinados, Profesores y alumnos, seguiremos consejos y vuestras indicaciones.
A nuestros parabienes unen los suyos, los hijos de este pueblo, que desde ahora tienen derecho a ocupar un lugar distinguido en su corazón; porque en las horas de prueba se acercaba a nosotros, y luego se convertía en una carga de nuestras necesidades, llevados de su espíritu de caridad, una porfía se aprestaron para remediarlas. Ellos han tenido la habilidad de practicar las obras de misericordia en estos tiempos calamitosos. con sus oraciones, con sus palabras de aliento, con sus auxilios materiales, han procurado hacernos más llevadera nuestra situación. Y esto que sí es con respecto a todos los habitantes de Petlalcingo, debe afirmarse especialmente de las personas que integran el Centro de la Benemérita UDC. Os felicitan, pues, como hijos al igual que los otros diocesanos, y también felicitan a como guardianes,
Unen finalmente a nuestras felicitaciones las suyas los hijos todos de la Diócesis de Huajuapan. Con empeño han seguido vuestros pasos; con placer cada vez mayor han visto la distancia que se ha separado de ellos tanto tiempo; con ansia os esperan, para recibir por el medio las bendiciones que el cielo les tiene reservadas.
Termino, Ilustrísimo Señor, formulando por VSI muy especialmente, en nombre de vuestra Diócesis, de este pueblo de Petlalcingo y de vuestro caro Seminario, fervientes votos de ventura. Que el Señor que hasta el presente os ha protegido, os lleve felizmente a vuestra Sede episcopal, desde donde continuar el ejercicio de su cargo de Pastor; que pronto tengamos la palabra de estar cerca de Vos, para que guiados con frases enseñanzas y estimulos con ejemplos, prosigamos la dificilísima labor de formar a los levitas que más tarde tengan fecundación con sus ministerios apostólicos, con sus sudores, el vasto campo de las almas tan abandonado hoy en nuestra Diócesis; que no tardó más en llegar el deseado día en que definitivamente establezca Jesucristo en su medio ambiente, realizando así la aspiración más íntima,
Demetrio M. Camarillo y Flores.
Presbítero.

 

 El Excmo. Sr. Obispo D. Luis Altamirano y Bulnes, con padres de Tonalá, D. Manuel Cubas Solano, el Padre José María Solano Ríos, D. Avelino de T. Mora y el que acompañaba al Sr. Obispo, D. José Velazco Amador.

Mons. Luis María Altamirano y Bulnes en marzo de 1924

M. I. Sr. Canónigo Don Concepción Barragán Vicario Capitular a la muerte de Mons. Rafael Amador y Hernández y Vicario General.

Estampa de la entusiasta bienvenida dada al Excmo. Sr. Luis María Altamirano y Bulnes después de la persecución religiosa 1929

Mons. Pedro Vera y Zuria visita a Mons. Luis María Altamirano y Bulnes con motivo del cuarto centenario de las apariciones de la Santísima Virgen de Guadalupe en 1932

Mons. Luis Altamirano y Bulnes y sus sacerdotes en sus ejercicios espirituales

 

 

 

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